El sol, el agua de la piscina o la arena del mar son ingredientes perfectos del verano, pero no tanto para nuestra piel. Para recuperar el brillo de tu piel y encontrarte sana para este invierno, el otoño es la época del año perfecta para que vuelvas a prestar atención a tu piel.
Cientos de artículos nos han explicado que el verano –y todo lo que conlleva- no es lo más adecuado para la salud de nuestra piel. Para ello, después del verano es ideal realizar sesiones de exfoliación junto con procesos de hidratación de la piel. Con el desgaste de estos meses atrás, nuestra piel debe regenerarse ya que nuestras células han trabajado de más.
Si tu piel es grasa, recomendamos que durante este otoño hagas una sesión de peeling superficial, con la que notarás mejoría y suavidad en tu piel. Se produce gracias al salicílico, ácido que renovará la capa superficial de la piel dándole luminosidad.
Por otro lado, si la piel que tienes es seca, los tratamientos de hidratación y masaje facial pueden ser tus grandes aliados para tener la piel tan tersa y luminosa que parecerá que no ha pasado el verano todavía.
Otoño también es una época perfecta para empezar tratamientos antiarrugas, con cremas con colágeno podrás reducir hasta un 30% las arrugas de la cara y las patas de gallo.
Pero no solamente tenemos que tener en cuenta los cuidados de la piel. La celulitis y la grasa en zonas localizadas tienen que ser cuidadas y los tratamientos estéticos como la criolipólisis ofrecen soluciones rápidas y concisas para las diferentes zonas de nuestro cuerpo.
No esperes más y decídete a realizar un tratamiento de belleza. Es la época ideal para pasar por el salón de belleza y sobre todo, podrás verte más guapa que nunca.
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