En verano no hay negociación y tenemos que echarnos protector solar en la cara, en los hombros, en las piernas… pero ¿y los labios?
Al ser una zona pequeña, apenas le damos importancia y los labios se suelen quedar más desprotegidos y eso pasa factura. Más aún cuando estamos expuestos al sol durante horas: playa, piscina, caminatas eternas... y los labios al descubierto. Resultado: se resecan, se inflaman, se agrietan y, en muchos casos, acaban quemados.
Si sientes los labios inflamados, resecos y rojos, no hay duda: te los has quemados y necesitas repararlos.
La lección ya está aprendida e interiorizada. En verano no hay negociación y tenemos que echarnos protector solar en la cara, en los hombros, en las piernas… pero ¿y los labios? Al ser una zona pequeña, apenas le damos importancia y los labios se suelen quedar más desprotegidos y eso pasa factura. Más aún cuando estamos expuestos al sol durante horas: playa, piscina, caminatas eternas… y los labios al descubierto. Resultado: se resecan, se inflaman, se agrietan y, en muchos casos, acaban quemados.
“Cuando los labios se queman, pierden agua, su barrera se altera y aparecen molestias como tirantez, descamación o grietas. No tienen glándulas sebáceas, así los que complica su reparación autónoma, como sí ocurre más rápido en otras áreas con otro tipo de piel”, explica Raquel González, cosmetóloga y fundadora de Byoode. “Y no hace falta un aftersun específico para labios. Lo que necesitas es un buen bálsamo… pero de los de verdad, con ingredientes que repongan todo lo que han perdido a causa de la exposición prolongada al sol”, agrega Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD.
Los ingredientes que marcan la diferencia: efecto aftersun
Cuando los labios se queman, no basta con hidratarlos por encima. “Una quemadura solar en esta zona puede alterar la barrera cutánea, provocar descamación y aumentar la sensibilidad”, explica Raquel González, cosmetóloga y fundadora de Byoode. Por eso, lo importante no es solo calmar, sino tratar con ingredientes que ayuden realmente a reparar. “El ácido hialurónico es uno de los más efectivos ya que retiene la hidratación en las capas más profundas, mejora el volumen y la elasticidad de los labios al momento”.
Pero para que esa reparación sea duradera, hay que mirar más allá. “Los péptidos son claves porque estimulan la síntesis de colágeno y mejora la textura y ayuda a prevenir las arruguitas del contorno. Mejoran la comunicación de las células de la piel para que se reparen mejor”, añade la cosmetóloga.
También “son muy importantes las ceramidas, además de aceites como el de jojoba o la manteca de karité. En esos días de quemazón, actúan como un pegamento y evita que la hidratación se pierda y que el labio siga resecándose”, tal y como explica Estefanía Nieto, directora dermocosmética de Medik8.
