La razón por la que de niña te ponías más morena y ahora te salen arrugas

¿Quién no se ha preguntado alguna vez por qué de pequeña se ponía morena “como un conguito” y ahora eres más como del color de cacahuete? Tiene una respuesta.

“Se debe a que los melanocitos, las células que producen la melanina, con los años van muriendo”, expone Estefanía Nieto, directora dermocosmética de Medik8. Pero hay mucho más porque “la pérdida de melanocitos no solo significa que nos bronceamos menos, también que nuestra piel está más indefensa”, apostilla Raquel González, la cosmetóloga y directora técnica de Perricone MD. Ahondamos más en este tema con la ayuda de algunas cosmetólogas y directoras dermocosméticas.

¿Qué son los melanocitos y por qué son tan importantes?

Los melanocitos son células ubicadas en la capa basal de la epidermis y su función principal es la producción de melanina. “La melanina no solo es la que nos permite broncearnos, también es una pieza clave para el sistema de defensa natural de nuestra piel, ya que actúa como una barrera protectora que absorbe y dispersa los rayos UV y protege las células más profundas de los daños que pueden ocasionar”, señala la cosmetóloga de Byoode, Lara González. De hecho, el bronceado es una respuesta de nuestra piel al daño solar: “cuanta más exposición al sol, mayor producción de melanina y por esa razón nuestra piel se oscurece”, agrega Marta Agustí, directora dermocosmética de Omorovicza.

Los 25 años marcan un antes y un después

Mientras que somos niños y también durante la adolescencia, los melanocitos trabajan a pleno rendimiento. A partir de los 25 años, el número de melanocitos comienza a disminuir progresivamente. “Se estima que, a partir de los 25 años, perdemos aproximadamente un 10 % de estos cada década”, apunta Mireia Fernández, directora dermocosmética de Boutijour. Aunque esto puede sonar como un simple dato anecdótico, es más significativo de lo que parece.

“La reducción de melanocitos implica una menor capacidad para producir melanina, es decir, hay una protección natural menos eficiente contra los rayos solares”, detalla Natalia Abellán, directora dermocosmética de Rosalique. Como resultado, “nuestra piel se vuelve más vulnerable a los efectos nocivos del sol, es decir, las cascadas de envejecimiento prematuro, las manchas solares, además de la pérdida de firmeza y la elasticidad”, añade Sole Urrutia, directora nutricional de Advanced Nutrition Programme.

¿Cómo proteger la piel de la pérdida de melanocitos? SPF y antioxidantes

Como seguro te has imaginado, “con fotoprotectores, que deberemos reaplicar cada dos horas, de media”, explica Lara González, cosmetóloga en Byoode. “Los protectores solares protegen de la piel creando reacciones en ellas similares a las que hacen los propios melanocitos produciendo melanina, pero de una manera mucho más efectiva”, añade.

Pero, ojo, que no todo empieza y acaba ahí porque “como el sol produce cadenas de radicales libres, deberemos complementar la rutina con antioxidantes, los mejores para evitar ese estrés oxidativo. Podemos acudir a algunos como la vitamina C, la vitamina E, la niacinamida o el ácido ferúlico, por mencionar a algunos”, apostilla Raquel González, cosmetóloga y directora técnica de Perricone MD. “Estos antioxidante, además de tópicos, también pueden ser ingeridos a través de nutricosméticos. De esta manera, haremos doble vía de protección de la piel: desde el interior y desde el exterior. Es súper útil introducir suplementos ricos en antioxidantes como la vitamina E o la astaxantina, por ejemplo”, concluye Sole Urrutia, directora nutricional de Advanced Nutrition Programme.