Un ejemplo a seguir por la juventud, relativamente, es el caso de Rafael González, un arquitecto maño de 25 años que ha ganado una beca de 5.000 euros por su brillantez pero que ya tiene pensado marcharse a Alemania.
Si no encuentra trabajo, igual que los cientos de jóvenes que se van a estudiar alemán en Alemania y si cuela, a trabajar. Este muchacho exhibe un expediente académico notable, con una puntuación media que le habría permitido hacer cualquier carrera, pero prefirió cursar arquitectura en la Politécnica de Madrid, compaginando los estudios con clases de idiomas, gracias a las que domina inglés, francés, alemán y portugués.
Su expediente, le permitió estrenarse en el mercado laboral con unas prácticas remuneradas en un estudio de arquitectura de Zaragoza, pero que solo duraron tres meses y vuelta a empezar.
Mientras estaba en las listas del Inem, se topó con la convocatoria de Adecco, empresa de recursos humanos, que buscaba a 'La mente joven más brillante de España' y entre trescientos aspirantes resultó el elegido, obteniendo la beca ya citada para que la destine al curso de formación que decida.
Además es un joven inquieto, está diseñando junto con otros amigos un videojuego y la edición de la revista 'Designing the future', para orientar a los estudiantes de Arquitectura en la elaboración del proyecto fin de carrera. Entre una cosa y otra, ya han ganado unos 4.000€ que van a reinvertir en el proyecto.
Por si no prosperara, ya tiene pensado volver a Alemania, donde ya estuvo con una beca Erasmus en Darmstadt, con el acicate de que habla el idioma y conoce a la gente. Además de que es un país muy seguro, con muchas ventajas para los estudiantes y con precios como los de España, un destino asegurado para una mente brillante.
Autora: Clara Santiveros.
Imagen: lasprovincias.es
